jueves, 30 de abril de 2026

SDR (RADIO DEFINIDA POR SOFTWARE)

Hará como unos cuatro o cinco años que adquirí un receptor de radio definido por software, que por una serie de circunstancias todavía no había puesto en marcha. Bueno, sí, lo probé hace como unos tres años, pero me pareció endiabladamente difícil su manejo. Es lo que pasa por ser de la generación de las válvulas de vacío.

Claro, en todo este tiempo, cuando lo he querido poner en marcha ya había un montón de actualizaciones pendientes. Fracasé en la instalación de lo que es informática, pero con horas de dedicación por fin logré que más o menos aparezca el menú en la pantalla de ordenador. 

Yo estoy acostumbrado a las radios analógicas de siempre. No me he enterado, que  las nuevas radios digitales llevan más de veinte años. Y yo, aún sigo con mi Yaesu analógica de casi cuarenta.

Ayer, por fin logré oír algo, que no es poco. Y es que simplemente el lograr sintonizar una emisora, es labor de ingeniería superior. Y eso que me he leído las instrucciones y he visto varios tutoriales. Tiene para mi gusto demasiadas prestaciones que a mí me sobran. Ya, cuando me compré la Yaesu en 1987, conté los botones que tenía, ciento siete, y me pareció una barbaridad. De hecho, de todos esos botones y mandos sólo empleo unos diez o doce. El resto me sobra. 

Bueno, pues en esta radio, igual hay más de doscientos titos que tocar, por lo que encontrar los dos tres que necesito, esto es, frecuencia, modo y volumen, se torna tarea casi imposible.

Ahí os coloco un vídeo con el receptor en marcha, con radio Korea desde Piongyang. Y creo que con esta entrada terminamos con este rollo de la onda corta.

La radio en cuestión, tiene un tamaño similar al de un paquete de cigarrillos. Por una parte se conecta a la antena del tejado y por otra, mediante un cable LAN, al ordenador. 



miércoles, 29 de abril de 2026

LA VOZ DE KOREA (RADIO PIONGYANG)

Algunos de los que leéis mi blog, seguro que habréis escuchado esta emisora. Pero en mi caso, el pasado lunes 27 de abril, fue la primera vez en mi vida que oía las transmisiones desde este país. Y mira que llevo años buscando y buscando en la onda corta.

Por fin tuve mi premio gordo a las 19.20 hora GMT, o sea, las 21.20 de aquí, en los 13.762.75 kilociclos,  equivalente a unos veintiún metros de longitud de onda, en amplitud modulada (A.M.) y en bastante buen castellano. La señal era muy buena, con un poco de fading (desvanecimiento) y al poco, una portadora con modulación, intentaba interferirla sin apenas hacerle cosquillas.

Me tengo que retrotraer a los años 90, cuando con los sistemas de entonces, recibía un boletín de noticias desde Pyongyang por RTTY, o sea radioteletipo, cuando en aquellos años la mayor parte de países habían abandonado este modo de transmisión. Hoy en día en RTTY solo queda alguna que otra transmisión de estaciones de meteorológicas. Se supone que han migrado a otros sistemas, como internet o satélite.

Lo que sí estoy notando es que, a causa de las múltiples guerras que asolan el mundo, se está produciendo un aumento significativo de las transmisiones en onda corta. Muchas de ellas son números sin sentido alguno; llegan con mucha fuerza y da la impresión de que están pensadas para recibirse en todo el mundo con simples aparatos portátiles de los denominados "transistores".

Es como si no hubiera mucha confianza en los métodos más sofisticados y aparentemente más invulnerables. Como colofón de todo lo dicho, ahí os dejo un trozo de la transmisión de hoy, que llegaba mucho peor que la del lunes. Mala suerte.


Como más de uno no tendrá receptor de onda corta, pero seguro que tiene un PC con conexión a internet, ahí os doy la solución: kiwisdr.com y trasteáis un poco. No es nada difícil.


domingo, 26 de abril de 2026

VILLA LONGUIDA

Tengo una especial afición a coger el coche y lanzarme por la Navarra profunda. El otro día fui por  carretera hacia Aoiz y antes de llegar, me desvié a la derecha dirección Lumbier. He pasado por ahí mil veces, pero al llegar a Murillo de Lónguida, me llamó la atención una casa de un estilo arquitectónico bastante diferente de lo normal en esa zona. Aparqué el coche e hice una foto del caserón. Estaba totalmente cerrado y sin señal alguna de que alguien viviese allí.

Me quedé con la mosca detrás de la oreja, como se dice, por lo que husmeando aquí y allí descubrí que esa casa perteneció a un Indiano, nombre que se da a los que emigraban y hacía fortuna en América. Su nombre era Esteban Ancil y por lo visto hizo mucho dinero y entre otras cosas se construyó esa magnífica casa.

También me enteré que en tiempos recientes fue Hotel, denominado Villa Clementina y gestionado por los herederos. Claro, el Hotel debió funcionar desde su establecimiento en 2010 hasta hace unos pocos años, que cesó su actividad.

Por si os interesa está en venta al módico precio de un millón y medio de euros. Además está perfectamente acondicionado para retomar su actividad como hotel. 



jueves, 23 de abril de 2026

BOLSA

Como sabéis, trabajé en un Banco y por lo tanto estaba al corriente de la bolsa. La bolsa es un juego que se ha sofisticado muchísimo con nuevas herramientas que, en mis tiempos no existían. Pero en el fondo es lo mismo: un juego de apuestas.

Nunca entendí bien lo que era operar en "corto", "short" en inglés. Pero me suena al poco de jubilarme, cuando hubo unas turbulencias gordas en el Banco donde trabajaba, que había gente que pedía prestadas acciones para al cabo de un tiempo devolverlas y con esta operación, si las acciones bajaban, hacían mucho dinero. Sin embargo si subían, se perdía.

Hace poco he visto una serie, "Industry", altamente recomendable, donde aparecen este y otros trucos de inversión. Y aquí es donde entra de lleno la propaganda y los medios de comunicación para hacer que la bolsa suba o baje y así, ciertas personas bien informadas se forren. 

Me costó entender el asunto de la venta en corto y voy a intentar explicarlo. Todo consiste en pedir prestadas unas acciones de una compañía cuya cotización está en máximos, pero que yo pienso que al cabo de un tiempo van a bajar. Entonces una vez que tengo esas acciones, las vendo y me quedo con el dinero.

No hay más que esperar que esa compañía se pegue el batacazo y baje, para entonces volver a comprar las mismas acciones y devolvérselas al que me las prestó. Como las he comprado mucho más baratas, me quedo con la diferencia, descontando las comisiones y gastos por el préstamo.