Ante el éxito de la entrada anterior, me permito ampliarla un poco. Estamos en un mundo donde la tecnología y las finanzas especulativas, están en su más alta expresión. Pero en el fondo caminamos de vuelta a la edad media, donde unos pocos señores feudales, señores de la guerra, mantenían a la población esclavizada.
Cuando el dinero dejó de ser un instrumento de cambio o trueque para convertirse en un valor en sí mismo, empezaron los problemas. Los intereses eran muy altos, había leyes que castigaban la usura incluso con la pena de muerte.
De ahí nació la "Taula de Canvi", un banco para pobres impulsado por un tal Carlos Borromeo, que acabó siendo santo y patrono de los bancarios.
Por lo tanto, volver al origen y considerar el dinero solo como instrumento de cambio sin posibilidad de interés ni a favor ni en contra, no es ninguna tontería. De hecho, una de las consignas bastante antiguas del mundo de la banca, era precisamente la nacionalización de la misma. No era ninguna utopía, yo lo he vivido.
Eso llevaría consigo, de hacerse de una forma radical, que crecieran las actividades clandestinas de pago y cobros de intereses, según sea depósito o préstamo. Precisamente para evitarlo, se podría legalizar la banca privada con condiciones muy claras y precisas.
Y es que, debemos tener muy claro que si alguien te paga dinero por tener dinero, otros muchos tarde o temprano, lo perderán. Es la ley del casino: todos no pueden ganar. Para que alguien gane y sobre todo para que gane el propietario del chiringuito, muchos otros pardillos tienen que palmar.
Si leéis el condicionado que te entrega la banca cuando hacéis una inversión, observaréis que en letra muy pequeña te dice que no sólo puedes no ganar interés alguno con tu inversión, sino que incluso puedes perder parte del capital e incluso su totalidad.
De hecho, el dinero en tu cuenta corriente tampoco está garantizado y si vienen mal dadas, el estado te garantiza un máximo de 100.000 euros, a través del Fondo de Garantía de Depósitos. Un amigo mío, empleado de banca como yo, dudaba de que el estado pudiera responder de esa cifra si las quiebras bancarias fueran generalizadas. Hay mucha información de cómo funciona un banco: os invito a que os informéis y es literalmente escalofriante el sistema que emplean.
Insisto: en cualquier inversión, sea bolsa, futuros o imposiciones, si alguien gana es porque otros muchos, tarde o temprano van a perder hasta las pestañas. Por eso la creación de una banca pública con las bases expuestas, no es ninguna tontería.









