Hoy, la temperatura tan alta que tenemos en Iruña, me ha puesto el cerebro en modo lúdico y os voy a plantear la siguiente cuestión.
Tenemos un par de puertas: una conduce a la muerte y la otra a la vida. En cada puerta hay un guardián, pero da la casualidad de que uno siempre miente y el otro siempre dice la verdad. Tenemos que hacer una sola pregunta a uno de los dos y claro no sabemos cual de ellos es el trolero.
Y ahora la cuestión: ¿Qué pregunta debemos hacer a uno de ellos, para que con su respuesta encuentre la puerta de la vida? A continuación, la solución.
Voy a cualquiera de los dos y le pregunto: Oye, guardián. Si le pregunto a tu compañero dónde está la puerta de la vida, ¿Qué me responderá?. Entonces el guardián me da una respuesta y debes hacer lo contrario de lo que te diga y estás salvado.
Explicación: Si la pregunta se la haces al mentiroso, te responderá que su colega te va a indicar que la puerta de la vida es la de la muerte, porque es un mentiroso, no lo olvidemos. Entonces tú eliges la otra.
Pero si la pregunta se la haces al que dice siempre la verdad, te dirá que su compañero te va a decir que la puerta de la vida es la de la muerte. Así que de nuevo hacemos lo contrario y nos salvamos .
Con esa pregunta, que en realidad es doble, siempre tenemos que hacer lo contrario de lo que nos diga el guardián, siempre que preguntemos por la puerta de la vida. Si preguntamos por la puerta de la muerte, la cosa cambia como podréis comprobar.




