El año pasado, concretamente el 31 de octubre de 2025, escribí sobre este asunto. No soy el único que trata sobre este tema. La red está plagada de información sobre el cambio horario. Como sospecho que la autoridad competente no me va a hacer caso, he tomado una decisión personal que no es otra que mantener el horario de invierno igual que el de verano. Así no sufre mi organismo con el cambio de los ciclos circadianos (toma ya!). Por consiguiente, que diría un político muy conocido hace montón de años, a partir de hoy, en vez de levantarme a las ocho de la mañana, lo haré a las siete. Comida a la una, aunque debería ser a las doce y cena a las siete de la tarde, para terminar yendo al pulguero a las diez de la noche. Veremos cómo funciona la experiencia, espero que bien.
